Premio FADEA-Saint Gobain: “Parque Lineal La Santigueña”

En la categoría “Estudiantes, Urbanismo – Proyecto”, fue seleccionado para formar parte de una futura muestra de FADEA, el “Trabajo 114: Parque Lineal La Santigueña, Paraná, Entre Ríos”. Se trata de un trabajo de la Universidad Nacional del Litoral – Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo, cuyos autores son: Dalmiro Aureliano Cabrera, Rodrigo Julián Caino y Tobías Campos de la Cátedra: Tesis de Graduación. Profesor a cargo: Mg. Arq. R. E. Cabrera. Espacios dialogo con Dalmiro Cabrera, a continuación te contamos los puntos salientes del encuentro.

E- Nos contás qué premios han recibido con su tesis, además de la Mención en los Premios FADEA?

DC- El premio mayor que nos han dado es un premio que se llama Premio “Architetto Simonetta Bastelli”, que se centra en la naturaleza, paisaje, arquitectura y espacio público. Ganamos el primer premio sobre las tesis de grado en la temática. Nosotros habíamos hecho la tesis y cuando nos enteramos de este concurso, vimos que que prácticamente estaba hecho para que la presentemos,  encajaba en todo lo que ellos plantean como asociación y fue lindo haber ganado porque nos han ofrecido media beca para hacer la maestría que ellos dictan en Milán, así que estamos evaluando que hacer. Hemos tenido muy buenas críticas en investigación, más que nada a nivel teórico, que es lo que más nos evaluaron en Italia, es distinto a lo de FADEA, que es más proyectual. Quizá la mayor diferencia entre estos dos premios es que el de FADEA estaba englobado en el urbanismo sustentable y el otro más en la arquitectura en relación con la naturaleza y el espacio público.

E- De qué se trató la propuesta, cuál fue el objetivo que se plantearon?

DC- Nosotros empezamos a trabajar en la tesis centrándonos en uno de los márgenes del arroyo. En un principio nos habíamos enfocado en hacer una intervención, una investigación sobre el parque Berduc, porque siempre vamos a entrenar ahi y nos pareció que semejante equipamiento deportivo estaba y está muy venido a menos. Metidos en ese lugar, recorriéndolo, un día descubrimos el borde del arroyo con otra mirada. Pues si bien lo conocíamos, descubrimos que el problema no estaba en el parque Berduc, sino en todo el entorno, y yendo a recorrer el arroyo por abajo descubrimos un ambiente que no conocíamos y nos fuimos metiendo en todos los problemas que tiene el arroyo, incluso terminamos cruzando el arroyo hasta el barrio Maccarone, y terminamos encarando el problema mucho más macro de lo que pensábamos en un principio.

Encontramos que estos espacios de vacancias que hay dentro de la ciudad, las cuencas de los arroyos, están en casi su totalidad abandonadas y sumamente degradadas. Nos propusimos trabajar en la de La Santiagueña porque tiene condiciones que no tienen las otras cuencas, los otros arroyos sin entubar que hay dentro de la trama urbana consolidada de la ciudad, esta cualidad es que conserva sus características de monte natural. Lo que hay en ese sector de la ciudad es un monte, y eso nos llamaba la atención, que dentro de la trama consolidada histórica estén esas 13 ha de espacio verde totalmente desaprovechado, nos parecía una potencialidad a trabajar.

El problema que encontramos en este espacio particular es que está actuando como un límite interno dentro de la ciudad, es como una frontera desde una mirada un poco negativa, es un espacio que separa y marca un borde, una diferencia entre la ciudad histórica consolidada (desde el parque Berduc hacia el centro de la ciudad) y del otro lado una villa de emergencia con todo lo que eso significa, si bien en Paraná las villas de emergencia están en el centro urbano.

Entonces lo que planteamos en la tesis es que trabajando esta vacancia, este espacio verde que tenemos ahí como una reserva urbana natural, se podría integrar el barrio Maccarone al centro de la ciudad y vincular estas dos partes inconexas, además de mejorar la calidad de vida dentro del propio barrio y aportar un espacio público de calidad en conexión con el Paseo Costero y el Parque Urquiza.

Otra cosa que notamos es que Paraná tiene índices internacionales que muestran una buena cantidad de espacios públicos en relación a los habitantes, pero que es muy “mentiroso” ese porcentaje, porque la mayoría del espacio público esta en el Parque Urquiza,

Con este objetivo fijamos una serie de estrategias de intervención en función de centrar la tesis en base al Paisaje, pero no como una mirada más clásica, como algo que está de fondo, sino como herramienta de cambio que de la mano de la arquitectura, del espacio público, y de conceptos innovadores que nos dan un un sustento teórico, para intervenir de una cierta manera y lograr un espacio público de calidad para la ciudad.

E- ¿Podrías contarnos alguna de esas estrategias que pensaron?

D- Las que sustentan la intervención proyectual son cinco básicamente. Hay dos que van atadas al marco conceptual que elaboramos sobre “el tercer paisaje”, un concepto que propone un ecólogo y paisajista francés llamado  “Giles Clement”. Básicamente propone que tanto como se enseña a las personas y se las educa en la acción sobre el paisaje, también es necesario educarlas en cuanto a la no-acción y a dejar la naturaleza ser por sí misma. Lo que propone este autor es liberar la naturaleza a sus propias reglas, lo que genera en síntesis un tercer paisaje.

Entonces en base a esta noción propusimos dejar la naturaleza y el monte, que es un vestigio de la Selva de Montiel, en su estado natural, mantener el monte como tal en el centro de la ciudad, algo nos parecía muy interesante en Paraná. También, en base a las cuestiones ambientales proponíamos hacer una serie de filtros y gaviones retardadores del flujo de agua para que calle Laurencena no se inunde, otro problema que detectamos, por la misma impermeabilización del suelo de la cuenca.

También sugerimos la apertura de calle Dorrego, que se interrumpe por la presencia del barrio Maccarone y del arroyo, algo que tomamos de uno de los antecedentes que fue el “Plan Maestro del Area Costera de Paraná”, del año 2012. En las entrevistas que tuvimos con la gente que trabajo ahí, extrajimos la idea de transformar todos los lotes que dan ahora al arroyo en lotes frentistas.

En las visitas que hicimos al barrio Maccarone notamos que le da la espalda al arroyo y desde el centro de la ciudad hacia el barrio también se ve que hasta el espacio público por excelencia que tiene el barrio, la escuela María Auxiliadora también le da la espalda. Entonces transformar toda esa calle en una calle frentista al arroyo, le daría otra presencia a ese pulmón verde que hoy no tiene. Entonces abriendo calle Dorrego y desarrollando ese margen como paseos públicos, proyectamos un nuevo “Paseo Costero” que va por la costa de un arroyo, en vez de ir por la costa del Paraná.

Para que la apertura de calle Dorrego sea posible habría que reubicar 50 familias, que son las que relevamos nosotros durante la tesis y por eso planteamos 3 edificios de dos niveles más una planta baja libre, que se articulaban con la escala que tiene el barrio y que genera un espacio público bajo el edificio y se logra reubicar a la gente dentro del propio barrio, evitándo procesos de gentrificación.

La cuarta estrategia que tuvimos fue la de llevar a todo este espacio de la cuenca la infraestructura que faltaba y podría ser intensificadora de usos o sea, dotarla de usos que ahora no tiene y que potenciarían el espacio público, que serían: trasladar el Museo de Ciencias Naturales que se encuentra en calle Gardel al monte, y transformarlo en un museo vivo del paisaje. El museo es anticuado, solo se pueden ver pedacitos de naturaleza en frascos, nos parecía interesante que teniendo un monte dentro de la ciudad eso potencie el aprendizaje de los chicos, que quien fuese a aprender estuviese en contacto con la naturaleza y con ese monte que nosotros no queremos tocar. Entonces, al trabajar el Paisaje como herramienta, nosotros proponemos este museo vivo y centro de interpretación del paisaje.

También planteamos un nuevo centro deportivo que esté acorde a las necesidades del alto rendimiento, con una serie de equipamientos como ser un estadio para unas 5.000 personas, que hoy le falta a la ciudad. Al  parque Berduc concurre mucha gente de la ciudad y se hacen eventos deportivos para toda la provincia, es a nuestro entender, un espacio deportivo emblemático para la región, entonces lo queríamos dotar de condiciones que reflejen esa importancia.

Volviendo al tema de la infraestructura notamos que en el parque se dan clases de diversas facultades de la UNER que no tienen edificio propio, así como tampoco tiene edificio propio la facultad de educación física, asi que planteamos un edificio donde se pueden albergar estas facultades.

También hicimos una propuesta de transformación de los bordes del parque para hacer visible el arroyo, hay un tapial por calle Nogoyá, entonces procuramos reconvertir todo ese borde en un gran espacio de sombra, que sea un gran portal de ingreso de carácter público a lo que nosotros llamamos el “Parque Lineal del Arroyo La Santiagueña”. Con los bordes de calle Salta el plan es transformarlos en una plaza pública, que haría de balcón al parque Berduc y de fondo el arroyo La Santiagueña.

La intervención sobre sobre la escuela María Auxiliadora, plantea un edificio totalmente nuevo, que tiene una planta baja libre, y dos niveles, para no impactar en la escala del barrio y generamos una gran plaza pública, para mantener la característica que tiene la escuela, es el centro de reunión de todo el barrio, hacíamos en uno de los volúmenes la escuela primaria y en otro la secundaria, que en vez de darle la espalda a todo el verde, lo tienen como elemento primordial.

La última intervención que es sobre el monte, sobre el espacio natural, busca generar una serie de senderos con otro calibre, distinto a los que van recorriendo la cota alta, son de una condición más parecida a los de los parques nacionales, donde hay una relación directa con la naturaleza. Manejamos dos escalas, una de contacto permanente con el verde, y otra donde el verde lo tengo próximo, en una cota más alta y es una situación mucho más urbana, distinta a la situación en la que uno se encontraría al recorrer el cauce del arroyo.

E- ¿Qué es lo que les generó trabajar en esta temática?

D- Antes de hacer la tesis ya veníamos trabajando en proyectos de integración, haciendo workshops, que si bien no estaban circunscritos a la temática del paisaje como lo entendemos en la tesis, ya abordaba el espacio público dentro de la ciudad, ya veníamos con algo en la cabeza de cómo nos imaginábamos la ciudad a futuro.

Por ahí, trabajar en esta situación tan particular que tenemos en Paraná, es decir, tener un monte en estado natural (más allá de que tenga el curso de agua contaminado) en el medio de una ciudad nos parecía algo único y no encontrábamos ejemplos en otras partes.

Entonces, pensar la ciudad a partir de estas condiciones tan particulares nos obligó a reestructurar las estrategias que ya traíamos de la facultad. Nos abrió la cabeza para saber que hay infinidades de formas de enfrentar estos problemas, y que teniendo un marco teórico fuerte que sustente lo que uno pretende hacer, después las cosas a nivel proyectual se hacen un poco más fáciles de encarar, no así de desarrollar, porque todo proyecto es complejo en su desarrollo. Pero teniendo un sustento de lo que te imaginás a lo que querés llegar, las cosas marchan de una manera más fluida.

Yo creo que nos cambió la forma de ver, por lo menos, este sector de la ciudad, y más que nada la forma en la cual creemos ahora que hay que encarar este problema.

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