Arquitectas y Arquitectos por un 50 -50 todos por igual*

*Por la Arq. Cristina Brarda – El 8 de marzo es una fecha histórica: fue un hito en el que las mujeres textiles de varias fábricas Nueva York se declaran en huelga contra el hambre y por la paz. Se conmemora para que la sociedad tome conciencia sobre los derechos que le corresponden a todos los seres humanos por igual más allá de las diferencias de lengua, religión, nacionalidad o cultura. Como en otros ámbitos, a la mujer arquitecta le costó mucho esfuerzo su reconocimiento.


En 1902 se graduó por primera vez una mujer en Arquitectura Se llamo Julia Morgan una arquitecta estadounidense. Fue la primera mujer admitida en la Escuela de Bellas Artes Tuvo 50 años de carrera y diseñó 700 edificios. Sin embargo hoy existe un campo de desigualdad en salarios, promoción intelectual y ocupación de cargos. La arquitectura es una disciplina que desde siempre ha sido ejercida por hombres. Son muy contadas las veces que se entrega un premio relevante a una arquitecta. Es que por su capacidad de trabajo en equipo y en una sociedad donde la tendencia es premiar al hombre, ellas se mimetizan y sus obras se asignan a sus socios, maridos, hermanos.
El premio Konex dedicado a la arquitectura no ha sido entregado a ninguna mujer sino a equipos con varones: Flora Manteola, Josefina Santos, Sara Gramática, Adriana Dwek, Eliana Bormida, Mónica Bertolino, Maria Hojman y Maite Fernández. (8 mujeres frente a 60 arquitectos desde 1980). Son muchas las argentinas que han trabajado y se han destacado como Marina Waisman, la crítica de arquitectura más trascendental de América Latina, o Carmen Córdova en la docencia llegando a ocupar el cargo de decana de la FADU-UBA y nuestra querida presidenta del CAPER Claudia Rosenzvaig.
Nada tenemos de sexo débil, somos fuertes porque con estudio, trabajo, desvelo todos los días nos esforzamos para mejorar y lograr un cambio. Tenemos el ejemplo de las madres del pañuelo blanco o la madre de Marita Berón ¡y cuantas más!
Destaco las palabras de Zaha Hadid, única arquitecta ganadora del Premio Pritzker en 2004: para una mujer es más difícil ser arquitecta, porque necesita ser más fuerte, más dura consigo misma y mostrar más coraje para poder salir adelante.
Este es un buen momento para reflexionar acerca de los avances logrados, pedir más cambios y celebrar la valentía.

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